Normalmente asociamos el invierno a periódos de frio, recogimiento, introversión con la melancolía y tristeza… esta puede ser una postura válida pero no necesariamente las más proactiva. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos tenido inviernos en nuestras vidas en diferentes escenarios: afectivos, productivos, familiares, etc. El invierno es la época de asumir la carga pero tambien de revaluar y alimentar la energía para avanzar al siguiente ciclo !, en la soledad y en la reflexión encontramos lo más valioso de nuestro ser!

Hace más de 300 años Antonio Lucio Vivaldi capturo magistralmente esta energía, hoy en día David Garret la interpreta subliminalmente.