A veces cuando conocemos alguna herramienta o técnica que genera algun proceso de transformación en nuestras vidas deseamos compartirla con aquellos que nos rodean, es algo natural pero no siempre es lo mejor. A continuación te comparto una reflexión interesante que nos puede ayudar a decidir “en que momento conviene compartir lo que nos funciona” .. así de simple

” Desprenderse de la necesidad de solucionar el sufrimiento de otras personas puede ser difícil. El despertar es una experiencia extraordinaria, y con frecuencia una de las primeras respuestas es querer salvar al mundo – “para hacerles ver la luz. “

Sin embargo, la más profunda expresión de amor por otra persona es respetar y honrar la validez de esta no una fuerza que aplicas a alguien. Ayudar a otro en la recuperación de sí mismo es el camino hacia tu propia curación. La única manera en que puedes ayudar a sanar a alguien es experimentarle con amor y por lo tanto reflejarles su propia soberanía, creando un espacio en el que ellos se sienten lo suficientemente seguros para curarse a sí mismos.

La curación viene desde el interior. Amarse a sí mismo viene desde el interior. Para que la curación de una persona suceda esta debe permanecer en el reconocimiento de que es la catalizadora de su propia curación.

En la medicina tradicional alguien toma el papel de sanador, de tal manera que gran parte de la energía del receptor se exterioriza en la idea de la polaridad médico-paciente. Esta forma de curación es apropiada para heridas que fueron creadas cuando una persona se ha separado de un aspecto particular de su ser, estas se podían ver como heridas sobre otras heridas, creadas a través de patrones repetidos de resistencia. Estas heridas externas se pueden curar con un catalizador externo que se percibe como la fuente de curación. El núcleo de la herida , en el que inicialmente la persona se separó de un aspecto de su ser, no puede ser sanado de esta manera. Esta curación sólo puede venir desde dentro, porque la curación implica reconectarse con ese aspecto de su propia Divinidad.

Aunque una persona pueda trabajar con el amor de un curandero, debe verse a sí misma como el origen de su propia curación para sanar completamente una herida. Si intentas curar a alguien que no está dispuesto a participar en su propia curación simplemente tapas el agujero creado por la herida con tu propia energía. En este estado la persona te entrega su poder dependiendo de la presencia continua de tu energía. Entras entonces en una forma de co-dependencia al identificarte con tu necesidad de sanarlos, que es lo mismo que tratar de “salvarlos”.

Aquellos a los que puedes ayudar en su recuperación, porque desean curarse a sí mismos, encontraran naturalmente el camino hacia ti, desde tu corazón sentirás lo que tienes que hacer. Del mismo modo tu corazón te dirá cuando una persona sólo quiere alimentarse de tu energía, en lugar de sanarse a sí mismos a través de su amor. Debes saber que decir “no” en esta situación es amarlos. No los deshonres al tratar de “componerlos”, a menos que tengas tu propio drama de co-dependencia que resolver. Date cuenta de que están experimentando su propia evolución al igual que tú: confía en ello de la misma manera en que has aprendido a confiar en tu corazón. Habla desde tu corazón con amor, y sigue adelante.

StoryWaters.org
De su Libro “You Are God Get Over It” –
“Eres Dios Aceptalo ” Revelación 30 pág. 118
Traducción Libre:  Laura »»siempre viva««
del grupo Yahoo: Creación Deliberada